lunes, 15 de diciembre de 2014

Tu rostro revela tu personalidad

"El rostro de una persona refleja sus reacciones ante la vida. Si existe un sentimiento que se destaca de los demás y es constante, se marcará de una manera más o menos indeleble en el rostro", indica el especialista en lectura y rasgos faciales, Larry Tiegs. 

Por su parte, Michelle Bader, analista administrador de pólizas de la NASA, al desempeñar su función como director de astronáutica, utiliza la lectura de las líneas del rostro ya que son muy útiles para sus relaciones personales, dice. 
"Durante un periodo de cinco años, un equipo de investigadores estudió a más de 1,000 personas y evaluó 68 factores de personalidad que pueden ser leídos a través de las líneas del rostro", señala Tiegs. Así, se descubrió que 92 % de las líneas marcadas por el tiempo en el rostro, revela de manera muy exacta la personalidad. Aquí tenemos algunos de los indicadores faciales que fueron comprobados científicamente: 

Ojos: Cuanto más grande es el iris, la persona tiende a mostrar en mayor grado sus emociones. La gente con iris pequeños tiende a ocultar sus emociones. En quienes se ve sólo una parte de los párpados, se requiere de más tiempo para que cambien de manera de pensar; pero las personas con una porción muy visible de párpado son más directas y gustan de enfrentar lo obvio sin tantas vueltas. 

Cejas: Cejas delgadas indican armonía y gran sensibilidad de sentimientos. La gente con cejas en forma de V invertida, aprecian la estructura, las formas y la proporción geométrica. Las cejas muy altas pertenecen a aquellos que escogen cuidadosamente a sus amistades y a los que gustan de estar por encima de los demás, mientras que quienes tienen las cejas muy cerca de los ojos revelan a una persona más accesible. 

Nariz: La nariz bulbosa indica una persona con sentido de la oportunidad; es decir, trata de sacar partido de lo que está sucediendo. Si tiene la nariz respingada, entonces gusta de ayudar de manera espontánea, mientras que una nariz "romana"o de "halcón" indica a alguien con una mente más comercial. La punta de la nariz muy sobresaliente a caída hacia abajo denota a una persona escéptica, en tanto que una nariz chata muestra a un persona con la mente abierta. 

Labios: Un labio superior delgado indica brevedad al hablar. Una persona con el labio inferior grueso ofrece su tiempo y sus servicios generosamente. En cambio, un labio inferior delgado acusa una naturaleza no muy generosa. 


Tu cara te delata

El rostro es el espejo del alma. Un libro abierto cuyos contornos y elementos delatan el perfil psicológico de quien los luce. Diversos estudios permiten conocer los rasgos de la personalidad propia y ajena interpretando la morfología del rostro. 

Cada persona lleva escrito en la cara su personalidad y su manera de encarar el mundo. Diversos estudios ponen de manifiesto que ante un medio favorable la forma del organismo se dilata; mientras que ante situaciones adversas se retrae o repliega sobre sí mismo. Esta forma de reaccionar se refleja fielmente en el semblante y permite establecer a grandes rasgos dos categorías físicas asociadas a otros tantos caracteres: 

El rostro dilatado 
El primero se muestra ancho y carnoso; la piel suele ser rosada y con frecuencia se enrojece, debido a la facilidad con la que la sangre fluye. Sus líneas son curvas y redondeadas. Presenta grandes ojos, amplia boca, labios carnosos y nariz voluminosa. 

Las personas que pertenecen a este grupo bordan la imagen del triunfador. Emprendedores e infatigables, tienen muy desarrollados sus instintos y les cuesta controlarlos; son sensuales, coléricos y combativos. Poseen mucha facilidad para desenvolverse socialmente y no soportan la soledad. 

El rostro retraído 
Por su parte, el rostro retraído se define como estrecho y alargado. Los huesos son prominentes y marcados, dando lugar a facciones cerradas. Una circulación sanguínea insuficiente presta a la piel un tono pálido. Los ojos suelen aparecer hundidos y juntos, los labios delgados y la nariz estrecha. 

Psicológicamente no gozan de la vitalidad del rostro dilatado, aunque suelen ser más constantes en su esfuerzo. Son personas de reacciones lentas, que controlan con rigor sus emociones. Su sobriedad social les granjea pocos amigos y un cierto regusto por la soledad. 

La frente y la nariz 
Las distintas zonas del rostro son reveladoras. La frente es la morada del pensamiento y la vida interior. La parte social y afectiva descansa en la zona media en torno a la nariz y los pómulos; mientras que la zona inferior, formada por la boca y la barbilla, refleja lo instintivo (Que obra a efecto o resultado del instinto, y no del juicio o de la reflexión. 

De esta forma, la zona más desarrollada del semblante aporta pistas sobre la tendencia psicológica de cada persona. Una frente amplia y despejada da prioridad a lo intelectual y suele ser el atributo de las personas inteligentes. Si se muestra más ancha en la parte superior denota un temperamento imaginativo; si la anchura predomina en la parte inferior, revela un agudo sentido de la observación. La frente recta indica fuerza física; la convexa o abombada es símbolo de una personalidad obstinada (Perseverante, tenaz). 

La mandíbula y las cejas 

La mandíbula prominente es propia de las personas instintivas (Que es obran a efecto o resultado del instinto, y no del juicio o de la reflexión), y cuando la cara se ensancha en su mitad revela un carácter eminentemente afectivo (Tendencia a la reacción emotiva o sentimental). Las cejas también tienen mucho que decir. Las finas y escasas revelan falta de voluntad; las gruesas acompañan a decididos, activos y autoritarios. Cuando se juntan en el entrecejo hablan de celosos, susceptibles y apasionados. 

Las cejas largas son patrimonio de seres equilibrados con capacidad de esfuerzos continuados; las cortas revelan inestabilidad y ligereza. Cuando las cejas se encuentran muy próximas a los ojos manifiestan fuerza de voluntad y tenacidad, mientras que si están muy separadas hablan de un carácter débil, indolente y algo ingenuo. 

Hablar con los ojos 
  • Los pequeños delatan a inteligentes y activos 
  • Los grandes definen al sincero, soñador, comodón y egoísta 
  • Los redondos indican falta de vivacidad y lentitud 
  • Los almendrados pregonan a astutos, maliciosos y crueles 
  • Los hundidos denotan sentido crítico, inteligencia y carácter taciturno 
  • Los saltones son propios de receptivos, violentos e irascibles 
  • Los muy juntos retratan a los tristes, torpes e irritables 
  • Mientras que los muy separados revelan a los optimistas, abiertos y de buena memoria. 
Por supuesto que existen muchas variantes dentro de estas clasificación, y usted puede o no creer en esta teoría, sin embargo, ¿por qué no hace la prueba y analiza la personalidad de una persona cercana a usted, partiendo de su rostro?  lo mas que puede perder son unos cuantos minutos, así que anímese y adelante!

NOTA:  
Los hombres con rasgos faciales más masculinos dan la impresión de ser dominantes, fríos y poco honrados. En cambio, quienes tienen rasgos más femeninos transmiten la sensación de ser amables y sinceros.

Te invitamos a seguirnos en Facebook

Fuente: Vogue España

Tienes que ver esto también




No hay comentarios :

Publicar Comentario: