miércoles, 17 de diciembre de 2014

Del Odio al Perdón 2/2

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Ejemplos de comportamientos en el lado oscuro



Sed de justicia. Tu ego siempre tendrá como un as bajo la manga el poderoso argumento de que "por justicia" las cosas no se pueden quedar como están. Hay que actuar para no dar la imagen de un débil o de un tonto. ¡Imagínate nada másl Aparte de ofendido y dañado, auméntale la imagen de tonto y débil. ¡Esto no se puede quedar así! Ésa es la forma en que siempre tratará tu ego de dominarte para hacer justicia. A tu espíritu todo esto le tiene sin cuidado. Tu espíritu sabe que la justicia es el maquillaje de la venganza. Tu espíritu no busca ninguno de estos dos sinónimos. En cambio tu ego sería capaz hasta de buscar a un abogado. Mi peor experiencia en la vida fue cuando contraté abogados para meter a la cárcel a un cercano colaborador quien me robó abiertamente en mi despacho, no sólo me robó una enorme cantidad de dinero, sino que me dejó una deuda muy alta con el gobierno. Toda esa cantidad de dinero robada no se comparó con el daño moral que yo sentí. Mi "amigo" se había escapado. Contrate un despacho de abogados, a ellos no les interesa la verdad, les interesa defender a su cliente, aunque la verdad estuviera evidenciada por lo contrario. La mentalidad de un abogado penalista, por ejemplo, es decide a su cliente: " ... mi trabajo es demostrar que tú no tuviste la culpa, aunque claramente sepamos que no fue así". Hoy creo que si hay algo tremendamente deplorable y deleznable en todos los sentidos es que un ser pueda llegar a ese ínfimo nivel de conciencia. Y ahí estaba yo, dando pasos fuertes y decididos por hacer justicia, tenía todas las evidencias para meterlo a la cárcel con una facilidad abrumadora. Varios familiares míos, cuando se enteraron, festejaban el aplastar como a una mosca a quien me hizo tanto daño. Muchos amigos esperaban el rotundo final de esta historia para sentirse bien luego de tanto dolor que hasta ellos sentían por mí. Horas, tan sólo horas antes de tomar las medidas necesarias para meter a prisión a un joven delincuente, en una noche mientras dormía, con todo "el éxito" garantizado de mi parte, tuve una revelación. Yo sentí que alguien me dijo aquella noche: "Esa persona a la que sin duda podrás meter a prisión, fue alguien a quien estimaste con todo tu corazón como tu amigo. Te mintió todo el tiempo en los últimos cuatro años de tu relación con él, incluso te lo dijo con sus propias palabras -y sí, así me lo afirmó antes de irse de viaje, sorprendentemente-, pero hoy, aquí y ahora, se te está planteando lo que bien podría ser tu verdadero examen en tu Nueva Conciencia. ¿Estarías dispuesto a perdonado? ¿Estarías dispuesto a echar todo marcha atrás cuando ya lo tienes tan avanzado al 99.9% con la justicia a tu favor? Dictar conferencias donde dices que la mayor manifestación del amor es el perdón resulta muy fácil. Hablar es fácil. ¿Podrías ser congruente con tu filosofía y perdonar algo así por el simple hecho de que en un momento de tu vida quisiste tanto a esta persona?" Siendo las dos de la madrugada, tomé el teléfono y le hablé a mi abogado para decide que detuviera todo y canceláramos absolutamente todos los procesos que llegarían a su término al amanecer. Mi abogado me preguntó si me sentía bien. Le dije que a partir de ese instante me sentía mejor que nunca. Cuando se enteraron todos mis familiares y amigos, más de uno de ellos no me bajaron de tonto. " ... ¡Pero si tenías todas las de ganar! A ese sujeto hay que hundido". Eran el tipo de comentarios que escuché durante varios días. Fue cuestión de un momento -con duración menor a un minuto- en que tomé la determinación de perdonar y enviade mi amor a donde quiera que se encontrara mi amigo. Lo sentí mucho por él. La justicia humana es el maquillaje de la venganza y para ello no había cabida en mi corazón. Desde un principio en el largo proceso de averiguación, siempre me senti débil y desgastado con tantos y tantos hallazgo de robos y fraudes. En el instante en que decid perdonar, una fuerza vital inenarrable volvió; fluir a través de mí y mis conferencias mostrara un avance impresionante. Sin que nadie supiera compré un ramo de rosas blancas y las envié a su casa sin tener forma de confirmar que le hubieran llegado, eso tampoco me importaba. Recuerdo que cerré mis ojos abrazando esas rosas, se me salieron algunas lágrimas al tiempo que mi mente SI preguntaba en silencio "¿Por qué lo hiciste? Bueno, ya pasó. Donde quiera que estés, que mi amo fraternal te acompañe", y las envié.


Como por arte de magia empecé generar dinero en cantidades nunca antes soña das. El dinero llegaba a mí en carretadas. Juro que nunca en mi vida había ganado tanto dinero como después de aquel evento. Desde ese día empecé escribir también con mayor fluidez. Increíble mente para lo que estaba a la vista de cualquie administrador, la empresa en bancarota que m dejó, le di la vuelta a la situación y empecé a tene abundancia total en cuestión de pocos meses. Increíble, pero así sucedió. Sucedió desde el instante en que decidí perdonar. Mi alma se elevó y alcanzó a ver que la justicia no existe, lo único que existe es el amor para ayudamos a perdonar cualquier injusticia por grande que sea. Eso viví. Así decidí terminar esa historia. Y si es que existiera la justicia, también me queda claro que no está en manos del hombre, sino en la energía del universo -llámala Dios- que siempre pone todo en su lugar. Años, varios años después de este aquel suceso, me seguí enterando de fraudes y robos que cometió en otras empresas que lo llevaron a la carcel. El destino lo atrapó. Yo no. Yo elegí la paz.


Querer dar lecciones de vida mediante reprimendas. Ésta es otra droga para el ego. Se hace adicto. Muchos de nosotros aprendimos de niños que "la letra con sangre entra". Personas que quieren motivar mediante la amenaza, sobre todo cuando ya hay antecedentes de que se hizo algo mal. El deseo de dar "lecciones inolvidables" mediante reprimendas no es más que el ego actuando a todo su esplendor. AquÍ recuerdo la sabiduría de Jesucristo cuando dijo: "El que esté libre de culpa que arroje la primera piedra". Y los primeros que se retiraron fueron los más ancianos. Saber que todos hemos cometido equivocaciones, y quizá muy graves (me incluyo), sólo nos debería servir para sentimos más unidos con nuestros semejantes, tan semejantes que en eso nos parecemos. En mi experiencia, este tipo de lecciones bajo amenaza nunca resultó en un cambio verdadero sino momentáneo y muy superficial.


Soy un ser humano común y corriente, con los graves (o no) problemas que cualquiera puede tener en determinados momentos de su camino; con las lecciones de vida que se nos ofrecen para que terminen irremediablemente en crecimiento, en avance. Todo lo que he vivido, absolutamente todo, todo me ha llevado hasta aquí. Y si hoy estoy tan extraordinariamente bien, tan en paz y en armonía, tan pleno y feliz, es porque todo mi pasado fue una bendición que me trajo hasta aquí. Lo bendigo otras mil veces entonces~ Es increíble ver cómo cuando uno se rinde y deja que las cosas pasen en el orden que están predestinadas a suceder, entonces uno asciende. Cuando una persona que no sabe nadar cae al agua, siempre se hunde por la lucha incesante de salir a flote, pero cuando a un cadáver se le echa al agua, siempre sale, flota, porque no lucha. Me tardé años en darme cuenta de esto. Lo único que te puedo decir es que cuando llegas a una etapa en donde tu perdón es incluso antecedente a que alguien te haga algo, ya está perdonado, cuando sigues más adelante, te das cuenta de que no hay nada que perdonar. Si has de perdonar es porque primero acusaste (algo que le encanta al ego). Si dejas de acusar y de buscar culpables, pase lo que pase, irónicamente desaparece toda necesidad de perdonar. Ahí sí ya te liberaste aún más. Quiero compartir contigo algunas ideas que nos ayudarán en esto. Son algunas ...


Sugerencias para evolucionar pasando aliado de la luz



Aprende a estar solo en el aquí y en el ahora. Te puedo garantizar con todo el peso de la experiencia que si sientes algún deseo de venganza por odio o rencor, esto sólo te sucede porque tu mente está en el momento pasado y te fuiste del ahora. Siempre pasa así. Perdonar es un efecto instantáneo y sin el más mínimo esfuerzo cuando todo tu ser está concentrado en el aquí y en el ahora. Recuerda algún ejemplo de cuando te sentías atrapado por la oscuridad en el odio y rencor, pero luego al tener que ir a trabajar o a hacer alguna compra o salir durante breves momentos olvidabas el percance. ¿Cómo te sentías en esos breves momentos? Bien. Muy bien. Pero quizá duraban poco porque luego de sentirte tan bien, otra vez tu ego se regocijaba regresándote al pasado y te acordabas. Concéntrate en el aquí y en el ahora. ¿Cómo? Hay muchas formas, una de ellas es meditar. Toma un curso de meditación o yoga, te va a servir. Y si quieres ir más allá, te diré una verdad muy fuerte (que tu ego nunca aceptará por supuesto): Lo único que realmente existe es lo que te está pasando aquí y ahora, si no está pasando aquí y ahora entonces es falso, y si nada falso existe es imposible que te vayas del aquí. Por eso, sabiamente, el ego es tu yo "falso". Si lo alcanzas a ver, no existe más que en tu mente. Por eso, mi invitación a que experimentes el verdadero éxito en la vida, donde te alcanzas a dar cuenta de esta gran verdad. Sólo existe el aquí y el ahora, y ahí siempre te encuentras con Dios. Tu ego hará todo lo imposible para que no lo conozcas. Y o te recomiendo que lo conozcas. Una vez que tengas la experiencia, comprenderás a todos los autores que decimos que ya no querrás salir de ahí. Uno se queda cautivado ante tanta luz. Y a no hay nada más que buscar. Ya encontraste el origen de vuelta y entonces la vuelta se acabó.


Aprende a tener conciencia de a dónde enfocas tú energía. Mientras más cultives la actitud del observador sobre ti mismo, más espiritualidad lograrás experimentar. Acuérdate que el espíritu no necesita nada. Está en paz. Sólo observa. Atrápate en momentos donde quizá tengas incipientes rasgos de odio y rencor, atrápate en ese misme instante mediante el ejercicio de hacer conciencia del lugar a donde enfocas tu energía en todo momento. Muchas veces bastará con esto para darte cuenta del absurdo y, por consecuencia, dejarle pasar. Te juro que es fácil, más de lo que te lo imaginas. Sólo hay que hacer conciencia de lo que uno elige ver y no tan sólo dedicarse a ver. 

Convive con gente que ya haya avanzado en el ca mino que quieres recorrer. Si en verdad tu corazón te dicta un deseo de amar y perdonar como su sublime manifestación, para los principiantes en este apasionante camino les será extremadamente útil alejarse momentáneamente 
de personas que vivan de fomentar el ego. Elimina de tu vida abogados o gente que gane dinero mediante la creación o mantenimiento de un conflicto. Mientras creces espiritualmente, al inicio es muy útil esta estrategia. Ya llegará el momento en donde tu crecimiento sea tal que puedas convivir con ellos y no haya manera de que te atrape su frecuencia vibratoria, donde incluso tú los podrás cambiar a ellos si a ellos también ya les llegó su momento del despertar. Llegará el momento en donde con todo amor, en tu interior, te preguntes para qué existen ese tipo de disciplinas que defienden a ciertas personas de otras. Llegará el momento en donde siempre pienses en "nosotros" y no en "yo". Para que ese momento se acerque, procura convivir con personas que te inspiren paz. Pronto notarás que al principio te llamaba la atención la gente con la imagen del éxito, para que luego te llamen la atención las personas que inspiran paz y tranquilidad independientemente de su imagen. Bríndales tu amistad y te puedo apostar que la acogerán amablemente. Únete con aquellos que te enseñarán luego a unirte con todos.


Practica. Es sabio y ancestral aquel consejo que predica que la madre de toda habilidad es la práctica. Pues lo mismo sucede con tu capacidad de perdonar. Perdona, perdona y perdona. Verás que cada vez te costará menos trabajo. ¡Claro, es la práctica! Cada vez que surgen problemas (opciones de mejora), me viene a la cabeza lo que me dice mi hermano: "¡Caray! Aquí ya parece que estamos de a tiro por viaje!". Es increíble que incluso en esta etapa de mi vida hubo alguien en mi despacho que usó su imagen para mentir y para usar Internet en forma indecente en la oficina. Alguien que abusó de la confianza y dañó un poco a la empresa. Hoy, tanto tiempo y práctica después, no me quedó de otra más que reírme. Es increíble cómo hace años me hubiera molestado y tentado el ego para hacer "justicia", mientras que hoy nos dio un ataque de risa, él se fue y nosotros continuamos por nuestro camino, el del verdadero éxito en la vida. Con la práctica aprendes que la facilidad para perdonar no está en relación inversa a la magnitud del daño o la ofensa, sino en relación directa con el tamaño de tu corazón. 

La madre Teresa de Calcuta alguna vez dijo: "La alegría más profunda del corazón es como un imán que señala el camino de la vida. Uno debe seguido, aunque se entre en una senda plagada de dificultades". Estoy de acuerdo. Cuando mi corazón me ha mostrado la dirección a seguir mediante el perdón, aunque el camino a transitar esté lleno de ciertas dificultades, en esencia lo que se experimenta es una gran alegría de saber que uno va en la dirección adecuada, guiado por nuestro verdadero yo, por nuestro espíritu, ¡caray!, hasta las aparentes dificultades se desvanecen ante la visión de nuestro verdadero ser.


Es tan importante prepararse a perdonar mediante el magnetismo de nuestro corazón que si no se prevée puede seguir creciendo el ego. Si has llegado hasta este punto de tu lectura, te vuelvo a felicitar. Mi corazón está contigo y el tuyo en mí. Fue necesario y útil reflexionar en lo que te compartí aquí porque muy posiblemente encontraste un poco de luz al abrir la puerta de este apartado del libro. Cada vez que leas un libro o algún artículo sobre el perdón, comprende que quizá se te está preparando para alguna prueba. ¿Por qué te digo esto? Porque si eres como la mayoría de nosotros, humanos comunes y corrientes, te podrás dar cuenta de que cuando uno lee este tipo de recomendaciones del perdón, casi siempre mientras haces tu lectura te encuentras con cierta paz y básicamente bien, uno asiente en algunos conceptos, subrayas quizás algunos otros, y posiblemente termines aprobando varias ideas. Pero cuando uno vive un momento de coraje u odio, en plena discusión y daño, en el mismísimo momento del grave problema de discordia, algunas veces ni se acuerda uno de1libro y mucho menos de lo que se subrayó. Tengo la ilusión de que la energía con que se está escribiendo este libro sí llegue a ti, y aunque no recuerdes los conceptos exactos, fácilmente podrás recurrir a tu yo superior, a tu espíritu, a lo que realmente eres, y prometo que experimentarás una calma que nunca antes habías sentido en medio de un conflicto. Basta que te imagines un haz de luz intensamente blanquiazul bañándote en todo momento para que tu frecuencia vibratoria haga que el perdón sea tu respuesta automática y prácticamente inconsciente ante cualquier desacato.


Alimenta tu luz con más luz cada vez y te sorprenderás de los resultados. Toma esta frase como metáfora o literalmente, de cualquier modo funciona. Mediante tu perdón irradias luz. Con luz el perdón es automático. El Círculo virtuoso se cierra.


Me encanta la afirmación que Ralph Waldo Emerson expresó cuando dijo: "No hay un objeto tan feo que la luz intensa no lo haga bello". Pruébalo y admírate de esta gran verdad. Quizá si busco alguna analogía con las palabras de este gran pensador, te podría decir que no hay circunstancia tan provocativa que el perdón más sincero no la desvanezca.


Ya estamos preparados para aceptar que el último paso sea, totalmente, pasar al último capítulo de esta serie: “De la maldad a la bondad.”

Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 294 Volumén 2: Del Odio y el Rencor al Perdón

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