lunes, 3 de noviembre de 2014

¿Para Qué Sirve la Realidad?

"Las personas emocionalmente inteligentes aceptan y aprenden de sus equivocaciones así como de los tropiezos y no le echan la culpa a los demás cuando las cosas le salen mal"
Francisco de León



Sería conveniente que hayas leído previamente los capítulos 275 y 276 antes de iniciar este.


Ya sabemos qué es lo real y qué es lo imaginario; ahora vamos a usar esto, como herramienta para el desarrollo espiritual.


Ya sabemos que en el Universo todo lo que sucede responde a un orden perfecto originado desde la propia concepción del universo, si pudiéramos llamarlo de esa manera, en la mente de Dios. Como todo lo que sucede es perfecto, nosotros, los seres humanos, estamos aprendiendo a fluir con ese orden perfecto adaptándonos a cada circunstancia de cada lugar. Para eso definimos realidad e imaginación. Las dos cosas son útiles si aprendemos a manejarlas correctamente.


1.  ¿Para qué sirve la realidad?
Sirve para la transformación interior. No puedo hacer una transformación interior a menos que yo acepte la realidad presente en cualquier dimensión donde me encuentre y es, fundamentalmente, la de la tercera dimensión, porque las otras dos dimensiones son proyecciones mentales que yo adquirí en la tercera dimensión.


2.  ¿Cómo se aprovecha la realidad?


Aceptándola como una oportunidad perfecta para aprender a amar y aprender a ser felices. 


Cuando la realidad presente que está frente a ti es una realidad donde no hay paz, donde no hay armonía, donde no hay orden ni respeto, tú la vas a aprovechar para darte cuenta de que tú estas rechazando eso, y por ello no tienes paz ni armonía interior. En el momento en que la aproveche, diré: “Esta situación no tiene por qué afectar mi paz interior ni mi felicidad. Mi felicidad no depende de lo que pasa afuera de mí sino de lo que yo decido hacer en mi interior”. Si esa es mi reflexión frente a una situación, estoy aprovechando la realidad para mi desarrollo espiritual. Pero si yo llego a tomar una acción diferente que es la usual, como: “... A mí no me gusta esa falta de respeto... A mí no me gusta ese desorden... A mí no me gusta ese comportamiento... Usted tiene que cambiar lo que está haciendo, etc.“, ¿será que estoy aprovechando la realidad? ¡La estoy desperdiciando totalmente! Y estoy yéndome en contra de la pedagogía del universo, porque en lugar de aprovechar la experiencia, estoy luchando contra ella.


El propósito de la vida es aprender a tener paz, aprender a ser feliz por mí mismo, aprender a amar a los demás.


¿Cómo hago para aprender a tener paz? ¡Viviendo en un lugar donde no hay paz!  ¿Cómo hago para aprender a ser feliz? ¡Voy a un lugar donde no es feliz la gente, donde la gente sufre! ¿Cómo hago para aprende a amar? Yendo a un lugar donde nadie me respeta, donde nadie se ama, donde todo el mundo se arremete... Allí es donde puedo aprender.  Eso se llama aprovechar la realidad. Si tú vas a un lugar donde todo es armonía, convivencia y respeto mutuo, no aprendes nada porque no te puedes conocer a ti mismo, no sabes cuáles son tus limitaciones, no sabes con qué eres afectable y herible. Solamente cuando entras a un lugar donde está todo lo que tú permites que te hiera, puedes reconocer tus limitaciones y trascenderlas... Así se aprovecha la realidad. ¿Se dan cuenta de que lo que tenemos es una oportunidad maravillosa? 


3.  ¿Para qué sirve la imaginación?


La imaginación es lo que los maestros llaman LA SEMILLA QUE FECUNDA LA MENTE y esa semilla crece en tu interior. Se convierte en actitudes, comportamientos y acciones. Si fecundas tu mente con semillas de amor, tus pensamientos, actitudes y acciones serán de amor; pero si fecundas tu mente con semillas de ignorancia, tus comportamientos, actitudes y acciones serán de agresión y si son de agresión, el resultado por Ley de Causa y Efecto, será terriblemente agresivo. Entonces la imaginación es muy sensible, sirve para fecundar la mente con semillas de amor o con semillas de ignorancia. ¿Quién decide esa semilla? Yo mismo.


Si ya sabemos que la imaginación es un lugar donde no podemos actuar pero sirve para traer semillas a tu mente, vas a fecundar tu mente con una información.  La imaginación trae información a tu mente y tú la seleccionas.


4.  ¿Cómo puedo aprovechar la imaginación?


Con semillas de amor... ¿Cómo hago para saber que yo estoy fecundando mi mente con semillas de amor y no con otra cosa?  Es muy sencillo y simple... 


Imagina y piensa siempre lo mejor de todo cuanto suceda. Jamás pienses mal de nada ni de nadie, porque fecundaste tu mente con una semilla de ignorancia.

Este es el principio fundamental de la Aceptología, la acción y la imaginación o pensamiento. La imaginación es una forma de pensamiento en imágenes más poderosa que el mismo pensamiento en verbo.


Imagina y piensa siempre lo mejor, y tu mente se llenará con semillas de amor que se transformarán en tu interior en un potencial de acción de amor, que traerá un resultado satisfactorio para tu vida, ese es el uso correcto de la imaginación.


Y el uso de la realidad, es aprovechar cada circunstancia presente en tu vida, a cada instante, para transformar tu espíritu en un ser de luz, paz y felicidad. Eso es todo lo que necesitamos hacer; no más, y para eso dispuso Dios el Universo para todos nosotros que somos sus hijos. No hemos aprendido a hacer eso en los últimos diez mil años, espero que lo podamos hacer ahora.


Hasta el momento sabemos qué es la Aceptología. Es una ciencia, por lo tanto mide resultados y verifica la aplicación.


El primer ejercicio que hicimos fue reconocer que el idealismo es una situación del Ego que la vamos a remplazar por algo más simple y practico: aprovechar la realidad presente para generar una nueva realidad mucho más satisfactoria que la anterior. Por lo tanto, el idealismo se hace innecesario


Mientras yo no logro aceptar algo, eso es un limitante para mi felicidad y la vida me da la oportunidad que yo aprenda a aceptarlo enfrentándome a ello. Entonces vamos a aprovechar la realidad presente para hacer una transformación interior. No hay necesidad de idealizar nada porque la realidad se produce en el mismo instante presente en el que yo estoy y, por lo tanto, no se produce nada hacia el futuro.


El pasado no existe. El futuro tampoco existe. Existe un sólo momento, la realidad presente en el lugar donde yo estoy y donde puedo actuar. De manera que, ¿para qué me preocupo por lo que no existe? Además, no puedo actuar donde no estoy. Idealizar es irme hacia el futuro, mientras que aprovechar la realidad es situarme en el presente. El futuro se crea solito, se crea automáticamente desde lo que tú haces aquí y ahora en la realidad presente. Lo único que hay que hacer es manejar bien la realidad presente con dos herramientas:


1. Aprovechar lo presente para mi transformación interior y 2. Fecundar mi mente con semillas de amor... Lo demás se os dará por añadidura... No es más lo que hay que hacer. Y eso es lo que al ego le cuesta mucho trabajo aceptar.


El Maestro Jesús dijo frases demasiado sencillas y supremamente sabias: La Verdad os hará Libres... ¡Libre de todo! Entonces, ¿cómo conozco la verdad? A través de los resultados. Buscad el Reino de Dios dentro de Vosotros y lo demás se os dará por añadidura... Esas dos frases resumen la sabiduría de todos los maestros; porque si yo encuentro el Reino de Amor dentro de mí, por Ley de Correspondencia, todo lo demás que se presente en mi vida es de amor... ¿Qué más necesito yo idealizar? Y si yo encuentro la verdad, absolutamente todo me funciona de una manera perfecta porque todo lo que esta construido sobre la verdad funciona perfecto. Lo que no funciona es porque se intenta construirlo sobre conceptos falsos... Eso no va a funcionar jamás; es necesario para reconocer mi ignorancia, pero nada más que para eso.


¿Se da cuenta que es una situación sencilla?  Yo diría: demasiado simple.


Hagamos un ejercicio. Escoja entre estas tres opciones y por favor háganlo objetivamente.


¿Cuál es tu actitud ante la realidad?


1. Sufrir y luchar contra la vida, sin éxito, para crear otra realidad (es una situación bastante común, muchas personas sufren y luchan contra lo que sucede a su alrededor, sin tener ningún éxito en modificarlo y sin poder dejar de sufrir.


2. Sufrir y luchar contra la vida, con éxito, para crear nueva realidades (este es el caso de una persona que sufre, que trabaja, que pelea, y logra modificar una estructura social. Imagínense, por ejemplo, un Simón Bolívar, Cristóbal Colón un político o un guerrero. Cualquier persona que logra a la fuerza modificar ciertas estructuras que están a su alrededor. Las modifica sufriendo internamente porque no las acepta. Por eso lucha contra ellas. Las modifica a través de procesos agresivos y de violencia, pero obtiene éxito creando una estructura nueva.


Esas son dos posibilidades que se originan en un mismo punto, sólo que algunas personas tienen éxito en ello y otras no... Pero, ¿qué tienen en común? Ambos sufren y ambos luchan.  Una gran energía y un gran ego como el caso de Juana de Arco, pues aunque se le ha declarado santa, en realidad todo lo que hizo fue por odio porque fue una gran fuerza de deseo de venganza profunda lo que la llevó a luchar contra los ingleses y tuvo éxito hasta donde la ley le había pedido que lo hiciera. Y, por supuesto, cuando se fue más allá, ya no tuvo éxito. Tuvo las dos situaciones simultáneamente: sufrir y luchar con éxito y sufrir y luchar sin éxito y... terminó en una hoguera.  Esa motivación es generalmente del ego. Del ego que busca venganza o del ego que busca reconocimiento.


Tenemos una tercera opción que es aprovechar la realidad presente para transcender tus limitaciones y tener paz interior. Ahí no estás haciendo nada contra lo de afuera; estás aprovechando la realidad para trabajar contigo. Usted escoja cuál de esas tres situaciones es la que maneja ahora en su vida. Por supuesto que se puede cambiar.


1ª. Posibilidad.
Como experiencia de aquí para atrás, uno podría decir: “La mayor parte de mi vida he sufrido y luchado para modificar ciertas circunstancias a mi alrededor pero no he tenido éxito; no he logrado que mi pareja, o que mis hijos, o mis vecinos, o mi jefe, o el entorno inmediato, o que mis negocios cambien. Siguen igual y yo sufro y lucho contra eso”. Esa es la primera posibilidad.


2ª. Posibilidad.
Quienes encuentran en su experiencia que han sufrido y luchado contra ciertas situaciones del entorno de cualquier índole y, a pesar de haber luchado y sufrido, han logrado modificar ciertas cosas y han logrado generar nuevas realidades.  “Cuando tuve éxito...”,  digo, “... valió la pena la lucha y el sufrimiento porque las cambie...”, ojo ahí está el ego presente. Logre lo que quería, ¿a qué costo? Porque si usted mira, por ejemplo, la vida de Simón Bolívar... él logró ciertas cosas que le correspondían... ¿a qué costo? A costa de todo, porque era un personaje que tenía todo lo necesario: rico, ilustrado, educado en Francia, pero él tenía un ideal que fue aprovechado por la Ley de Evolución que lo llevó a invertir todo lo que él era y todo lo que él tenía. Aparentemente consiguió el ideal... Porque si hoy miramos lo que pasa en los países bolivarianos... Entonces, aparentemente, consiguió algo necesario en ese momento. La pregunta es: ¿a qué costo?, pues le costó todo: la fortuna, la salud, la tranquilidad y hasta la vida. Entonces sí podemos transformar ciertas cosas usando el ego a un costo altísimo.


3ª. Posibilidad.
Si no está sucediendo ahora, la invitación es a que comience a suceder. ¿Ha sucedido en usted, que esté transcendiendo sus limitaciones para tener paz interior?...


Es necesario, es indispensable, que haya gente que luche, y que luche desde el ego que tiene dos posibilidades: ser correspondiente y obtener un resultado para modificar algo, o no serlo. Esas son las dos posibilidades que tiene desde la Ley de la Evolución y desde la Ley de la Correspondencia, pero a nivel personal no hay ninguna diferencia. Tenga o no éxito la persona, el costo es altísimo; el costo en sufrimiento, en dolor, pérdida en salud, etc., pero es necesario. Por eso hablamos de que hay tres clases de individuos. Porque alguno de los tres papeles yo debo jugar. Debes decidir en cuáles de esos papeles quieres quedarte, y por qué razón lo escogerías. O puede ser con dos, generalmente los dos primeros. Es muy difícil combinar el punto dos  con el tres, porque si estoy en una posición, no estoy en la otra...


El asunto es este: el destino está ahí, pero implica dos cosas maravillosas: 1) Una oportunidad de aprendizaje; 2) Que yo sea capaz de transcenderla. Pero el destino se me puede presentar como todo aquello ante lo cual yo sufro, inicialmente, hasta cuando se logre la saturación de ese sufrimiento.


Voy hacerle la última pregunta. Si en este momento usted decidiera escoger, en este momento presente, alguno de esos tres roles, ¿cuál escogería?


Por supuesto que inicialmente todos habremos pasado por el punto uno o por el punto dos... Inicialmente. Por eso lo maestros nos hablan de saturación de sufrimiento. Mientras yo no me he saturado de sufrimientos, yo no estoy maduro para hacer un desarrollo espiritual, porque todavía quiero acomodar el mundo a mis conceptos. Todavía quiero ir en contra del orden del universo y eso es necesario para dos cosas: 1) para que reconozca mi ignorancia. 2) Para que los demás que se hacen correspondientes conmigo, y yo con ellos, vivan sus destinos. Por supuesto, todos hemos pasado por ahí... por eso, usted, ¿qué escogería? El costo de modificar la realidad, o internar hacerlo, luchando, es un costo muy alto. Es costo en sufrimiento, en dolor, en salud, en relaciones... en todo.


El problema con el ego es que el ego quiere cambiarle la realidad a los demás para sentirse bueno. Para sentirse aceptado, porque él depende de la aprobación de otros porque no es feliz por sí mismo. Por eso el ego es aprovechado de una manera excelente por la Ley de Evolución.


En este momento, hay un ejemplo típico de individuos del nivel dos. Los estamos viendo todos los días en la televisión. Están teniendo éxito para transformar ciertas realidades externas a un costo bastante alto, tanto para ellos como para los demás. Las personas que se dedican a transformar ciertas cosas desde un ideal interior, que para ellos es sano e importante y válido... movidos por ese ideal... tienen un costo alto. Porque piensen si la vida de estos personajes es satisfactoria...


Analizaremos por qué razón los tres individuos son importantes y necesarios para la evolución. Sin embargo, uno solo de ellos es quien realmente está dentro de la Ley y de la correspondencia de paz.


Los individuos de tipo uno acomodan la vida a su propio ego; Eso es necesario o no ocurriría.


Los de segunda clase traen como misión cambiar el entorno porque ya no corresponde con las personas que allí viven. Hacen un gran servicio. Cuando las persona ya no necesitan vivir en un lugar donde hay corrupción, por ejemplo, porque se han hecho correspondientes con un lugar donde las personas son respetuosas de los derechos de los demás seres vivientes, entonces ese entorno ya no es necesario porque ya aprendieron lo que ese entorno enseña. Como se ha hecho innecesario, y si esas personas necesitan seguir en ese lugar, el universo va a mandar unos individuos para que transformen el entorno pero no les dará esa función a aquellos que aprendieron a aceptarlo, porque no podrían hacerlo. Entonces manda a unos individuos de segunda clase, se les entrega como misión y se les da la capacidad y el poder para hacerlo para, a través de una gran destrucción, modificar un entorno social, político o económico que pueda ser aprovechado por quienes ya no requieren el entorno anterior. Está claro; por eso es que viene una persona y hace una revolución y tiene éxito, o alguien que dice “vamos a reforestar” y tiene éxito...  o dice “vamos a erosionar” y tiene éxito, porque igual se tiene éxito en uno o en otro sentido.


Me gustaría que en los ejemplos de sufrimiento que ponemos, tuviéramos en cuenta que no hacen parte de un maestro como Jesús, de un San Francisco sí... En el caso de un maestro como Jesús y algunos otros de la categoría de él, que llamamos los Micaeles... Ellos jamás sufrieron ni van a sufrir porque son maestros, lo que pasa es que vienen a representar una comedia ilustrativa para nosotros. Para mostrar algo que nosotros también podemos hacer. En un resumen que vemos cada año en la semana santa, donde se representa lo que llamamos la pasión y muerte del maestro Jesús, lo que podemos ver ahí es la ausencia del ego. Lo que nos esta mostrando el maestro es que el ego puede terminarse total y definitivamente... Para que a una persona la maltraten, la cuelguen, la crucifiquen, sin que profiera una sola queja, sin que se sienta ofendido con nadie, sin que tenga ninguna manifestación de agresión y termine diciendo, “Perdónalos porque no saben lo que hacen”, necesita haber acabado con el ego.


Un maestro toma un papel que para él es una representación sin ser parte del drama. Ese es el caso del maestro Jesús, no es el caso de San Francisco; él sí sufrió bastante.


El Maestro Jesús nació Maestro; los otros no. Nosotros como no somos maestros, necesitamos pasar por todos los sufrimientos para poder aprender. Los maestros no nacen para aprender, nacen para enseñar.


El caso de personas que hacen cosas a costos altos, como Ghandi, que cumplió la función de que los ingleses salieran de la India... Fíjense, yo no envidiaría la vida de Ghandi porque todo el tiempo estuvo en una persecución de los ingleses hacia él... Decía de la política de no-agresión, pero lo metieron a la cárcel y lo sometieron a una cantidad de vejámenes, lo agredieron  constantemente... Ese es el costo que pagó por la función o misión que tenía que hacer. Además pagó otro costo adicional, cuando se le fue la mano en lo que tenía que hacer. Quiso hacer algo que no le habían encomendado, que fue... “Bueno, ya se fueron los Ingleses; ahora, que los hindúes vivan en paz...” Evidentemente no lo ha logrado aún. Por eso murió antes de concluir. Muerte natural.


Antes de terminar, miremos los individuos de tercera clase. Ellos aceptan la realidad presente como una maravillosa oportunidad para transcender sus propias limitaciones internas por lo cual solamente se ocupan de modificar su propio interior. Saben que así les corresponderá vivir en las nuevas realidades creadas por los individuos de segunda clase.


No hay nada que deje de suceder en el universo por el hecho de que yo no lo haga o que no me corresponda. Otros lo hacen. Por supuesto que el ego nos va a decir, “Y si otros lo hacen, ¿por qué no lo hago yo?”. Eso es lo que el ego busca para decir, “Miren como soy de bueno... Miren como soy de sabio... Miren que yo sí fui capaz”... Y por supuesto, el ego al hacer eso trae a la persona como resultado un sin número de sufrimientos.


Cuando las personas lo comprenden, es algo simple. En el Universo, así ninguno de nosotros existiéramos, lo que tenga que hacerse se hará porque habrá alguien que lo haga, porque el universo dispone las personas exactas y correspondientes para cada función necesaria y todas las funciones son necesarias. Desde luego que cada persona es correspondiente con la función que desarrolla.


Hay mucha diferencia entre estas dos palabras: Indiferencia y Correspondencia.


Indiferencia: ”A mí no me importa lo que a los demás les pase”.


Correspondencia: “Yo no sufro por lo que los demás necesitan aprender a través de una experiencia”. Es no sufrir  por lo que los demás necesitan aprender o por lo que yo necesito aprender. No se llama indiferencia sino sabiduría.


Sufrir por los demás o sufrir con los demás se llama ignorancia, y no importarme los demás es un nivel profundo de egoísmo. Un maestro no interfiere, no porque no le importa, sino porque comprende que lo que la persona está viviendo es importante y es necesario. Es como si tú vas a sufrir porque un niño está haciendo una tarea que es difícil hacerla. Si le haces la tarea, a él no lo beneficias. Lo perjudicas. Tú ves que el niño está sufriendo con su tarea, pero es necesario que él la haga porque sino no va a aprender... ¿Eres indiferente, en ese caso? Es igual en la vida. Es lo mismo... la indiferencia es si a mí no me importaran los demás, pero actuar con sabiduría no se llama indiferencia sino comprensión.


El apego es otra limitación del ego; es que yo me creo dueño de alguien o de algo. ¿Usted ha pensado que no somos dueños de nada ni de nadie y que es el ego quien se siente con el derecho de limitar la vida de otra persona?


Hagamos una reflexión: sólo aquél que acepta la realidad presente como una oportunidad para el cambio interior personal, podrá vivir en una nueva realidad de paz y armonía. Mientras yo no acepto la realidad presente, mi posibilidad personal de tener paz y armonía no existe. Observen la incoherencia que manifestamos los seres humanos cuando hablamos de paz... No acepto a lo demás; no respeto sus experiencias, no acepto lo que está sucediendo, lucho contra el orden del universo, pero digo que quiero la paz, ¿se dan cuenta de la incoherencia?... Luchando y peleando no se va a conseguir la paz jamás.


LA PAZ SE CONSIGUE SOLAMENTE DESDE UNA ACEPTACIÓN SUSTENTADA EN UNA COMPRENSIÓN DE AMOR DEL ORDEN DEL UNIVERSO Y DE LO NECESARIO DE LOS PROCESOS.


La paz tuya, no la de los demás. Tú no puedes conseguir la paz para otra persona; eso es imposible. El ego es el que piensa que puede producir paz para otra persona. La paz, como el amor, es un asunto personal. Yo estoy en paz o yo no lo estoy.


Existe una violencia que es mucho más grave y lesiva que la que usted ve en los noticieros, y es la violencia que sucede en el interior de las familias. Esa violencia no es tanto noticia como las otras, pero es la que las origina porque todas esas violencias físicas con los niños, entre las parejas... todas esas violencias de nivel verbal que producen daños sociológicos y traumas profundos, y todos esos procesos de violencia en el pensamiento cuando yo constantemente estoy pensando mal de mí o de los demás, están generando todos los niveles de violencia externa.


Es incoherente hablar de paz si yo no la tengo en mi interior, porque no soy un ser de paz. Soy un ser que maneja violencia verbal y mental cuando menos, y muchas veces física. Entonces, ¿se dan cuenta que para poder ser coherente con la paz, primero necesito generar la paz dentro de mí para ser ejemplo de paz? Antes, no estoy haciendo nada aún.


No se preocupen porque en algún momento la mente rechace una información nueva; eso es absolutamente normal, eso no tiene ningún problema. Poco a poco vamos a ir verificando realidades a través de la experiencia personal y les pido que no me crean nada, porque si me llegan a creer, se llenan de más creencias. Solamente verifiquen el orden del universo a través de sus acciones y de los resultados que obtienen con ellas... Entonces sabrán de qué estamos hablando.


No se preocupen si todavía en su mente hay información no digerida. 


Recopilando lo aprendido:


  • Que todo resultado es una realidad y por lo tanto el resultado no es algo que yo puedo modificar sino algo de lo que yo puedo aprender, y puedo aprender cómo generar nuevos resultados y nuevas realidades. Las que ya sucedieron no serán cambiables. 
  • Que no aceptar la realidad es lo que mantiene el sufrimiento en la mente del ser humano. El sufrimiento tiene una sola causa: la no-aceptación de algo.
  • Que en el Universo sólo se puede actuar en la realidad, y realidad es donde yo estoy presente en cualquier dimensión en que esté. Ahí yo puedo actuar.
  • Aprendimos que imaginario es lo que sucede donde no puedes actuar, entonces tú imaginas algo porque allá no puedes hacer nada. 
  • Aprendimos que frente a la realidad del universo existen tres clases de individuos: Los que sufren sin éxito, lo que sufren y luchan con éxito para lograr los que sus egos les dicen. Que en ese caso las dos personas están en atraso espiritual porque todo lo que implique lucha, todo lo que implique sufrimiento, y cualquier nivel de insatisfacción, están relacionados con el ego y con la ignorancia pero no con el amor y la sabiduría, porque estoy a un nivel bastante primitivo.
  • Que aceptar la realidad es la ciencia de la liberación. Mientras no soy capaz de aceptar algo, no soy capaz de liberarme del sufrimiento. Mientras yo no comprendo el mecanismo del sufrimiento y no comprendo el orden del universo no puedo hacerlo. Son dos cosas sencillas: hay un mecanismo de sufrimiento y hay un orden del universo que llamamos pedagogía. Comprendido esto, podemos liberarnos.

Reflexión:


La ciencia de la aceptología la podemos determinar en tres pasos muy sencillos:


Mantener la paz interior, a pesar de lo que afuera pueda suceder. Eso se llama ser feliz por mí mismo; eso genera una realidad externa.


Actuar dentro de la realidad entrena la firmeza la paz y la serenidad frente al medio externo. Actuar es la herramienta que conecta mi desarrollo espiritual con la materia y me permite prestar un servicio de amor, porque si yo no hago nada, no estoy sirviendo a nadie; entonces no estoy amando. Ocúpate de actuar donde tú estás y donde estés, haz lo mejor que puedas. Lo demás, obsérvalo como parte de los sucesos necesarios en el universo. Siempre te vas a decir esta frase: todo lo que sucede es necesario para quien lo vive y para quien es lo que suceda. 


Usar la imaginación: IMAGINA y PIENSA LO MEJOR PARA FECUNDAR TU MENTE CON LA SEMILLA DEL AMOR. Como necesitamos comunicarnos, o sea el verbo, expresa únicamente lo que sea adecuado para quien te escuche para que tengas buenas relaciones y haz solamente lo que es necesario en el lugar donde estés. Lo demás sobra y es un desgaste inútil de la energía tratar de hacer cosas donde no estoy, o sufrir por lo que no puedo cambiar.


Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima

Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 277 Volumén 2:¿Para Qué Sirve la Realidad?

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