jueves, 27 de noviembre de 2014

La Voluntad de Dios para ti es perfecta felicidad

Capítulo completo AQUÍ

6a. creencia limitante: Las metas y objetivos son necesarios para el éxito.

Creo que ha llegado el momento de confesar algo que quizá muy pocas personas se esperaban de mí. Tengo el ánimo de ser comprendido. Sucede que durante años fui uno de los principales conferenciantes de mayor impacto en México y en algunas partes del extranjero, que afirmó frente a multitudes (literalmente hablando) creencias y aforismos tales como: "Quien sabe a dónde va, sabrá cuándo ha llegado", "Es necesario tener un objetivo para sentir la motivación de alcanzarlo", "Objetivos gigantes producen una motivación gigante ... ", y frases por el estilo, tanto mías, corno aprendidas de otros afamados conferenciantes de talla internacional que en su momento me cautivaron a mí también. Y te diré la verdad: el "numerito" me salía muy bien. Poseo habilidad para cautivar audiencias y hoy sé que estas "poderosas" ideas del éxito cautivaron a miles de personas que me han escuchado a lo largo de los primeros años. Hoy ya no creo en esto. Incluso, varias ideas que plasmé en mis primeros libros ya no son ciertas bajo la perspectiva en la que hoy me encuentro.

Aquí me gustaría aclarar algo. También creo que está tan malo que escribí y creí en mi pasado. Hoy se que funcionó perfectamente en determinada etapa de mi vida y me motivó para actuar. Sin duda se trató de una etapa donde mi estado de conciencia se movía impulsado por el ego. Pero de lo que trata este libro es del verdadero éxito en la vida. Y este verdadero éxito nada tiene que ver con el aparente éxito de perseguir metas y alcanzarlas. Este verdadero éxito tiene que ver con rendirse al te un plan que pareciera estar escrito en piedra y donde lo único que podemos hacer es tener la voluntad de seguirlo. Hasta hoy comprendo, emocionado, ciertas palabras que leí hace años en Un Curso de Milagros que  dicen: "Los milagros son meros signos de la voluntad, de seguir el plan del Espíritu Santo". Juro que incluso ahora que escribo estas palabras me dan ganas de llar porque sé que es cierto. Lo sé. Sucede. Lo vivo diaria intensamente. Hace años lo leí. Hasta hoy lo sé.

A la pregunta que una vez me hicieron de cómo empecé, cómo logre llegar a dónde estoy como escritor y conferencista, no supe qué responder. Lo único que alcancé a decir y te confieso que "se me salió" al abrir la boca fue: "Pues la verdad, fue tan sólo obedecer lo que Dios quiere de uno. Eso es todo". Hoy he comprendido la divina experiencia que es transformar el hacerse interesante en interesarse; interesarse en lo que hacen los demás. Cuando hoy hago la relectura de mi vida me impresiona ver con gran claridad que toda mi vida estaba perfectamente planeada desde un principio. Recuerdo que en mi primaria, desde primer año, "fui elegido" por mis maestras para interpretar el papel de Santa Claus en los festivales de inglés de la primaria frente a grandes audiencias (el personaje que me asignaron fue por razones evidentes al tener las características que se requerían para el "casting", y no era precisamente la barba blanca). Lo hacía tan bien, tan natural, que año tras año me pedían que repitiera el papel. Luego, en mi secundaria, tuve una maestra que me enseñó la materia de "mecanografía" de una manera espectacular, hoy puedo afirmar categóricamente que si no escribiera a la velocidad a la que escribo, me sería imposible haber escrito ningún libro. Se me preparó para lo que hago hoy.

Durante varios años de mi primaria y secundaria, y todavía más acrecentado en mi preparatoria, siempre me eligieron mis maestros para pasar a exponer clase. Uno de ellos, mi extraordinario maestro de Bioquímica a quien le guardo gratísimos recuerdos, me alcanzó a decir: " ... estoy pensando que ya mejor des la clase tú porque explicas mejor. Te felicito por tu exposición". Al terminar mi preparatoria, alrededor de mis 18 años de edad, recuerdo cómo mi profesor de Anatomía (materia que se suele impartir en el segundo año) se enfermó gravemente y me llamó: "Alex, ahora que has terminado la preparatoria y entrarás a la universidad veo que tienes toda la mañana libre por este semestre en que harás un curso propedéutico por las tardes. Yo no puedo dar clase por ahora y te quiero invitar a que me sustituyas dando la materia de Anatomía. Fuiste mi mejor alumno y todo consiste en que des las clases con la misma pasión con que exponías algunos temas en el curso". ¿Un muchacho de 18 años dando la materia de Anatomía sin ser doctor ni mucho menos, sino sólo con la "intención" de serIo? Por supuesto que dije que sí, pero dudé mucho que sucediera cuando el director de la afamada preparatoria donde estudié valorara aceptar como maestro formal de Anatomía y durante un semestre a un chavo de 18 años. El director increíblemente aceptó. Como una extraordinaria excepción propuso que sustituyera al maestro durante el tiempo que tardaba en conseguir a un formal sustituto, a un verdadero médico.

Y ahí no acabó la historia, me invitaron a dar otras horas de clase de religión.  ¡¿ Yo qué sabía de religión?! Mucho de lo que hoy sé. Casi nada. Y bajo mi postura de ser un auténtico lego en la materia, indiqué a mis alumnos que esas horas de religión las ocuparía para platicarles lo que me viniera a la mente y conversáramos. Confieso que cuando hablaba frente a jóvenes adolescentes preparatorianos (y yo siendo uno de ellos por edad), nadie hablaba y habían momentos de silencios intensos y emoción. Risas y amenidad tampoco faltaban. Me sorprendía cuando tocaba la campana para salir y en varias ocasiones nadie se movía de su lugar por seguir escuchando alguna anécdota que contaba o alguna historia que venía a mi mente. Llegué a usar las clases de religión hasta para platicar lo que había soñado la noche anterior y eran emocionantísimas esas clases. Hoy cuando veo mi pasado, se me hace increíble que fuera posible de esa manera. Entonces, ¿cuándo empecé, cómo? Hoy comprendo que no fue algo que yo hiciera, lo único que pude hacer, si es que hice algo, es tener la voluntad de obedecer planes divinos que de otra forma no entiendo. Hoy vivo inmensamente agradecido de las oportunidades -señales- que Dios me brindó para saber el porqué me trajo aquí en forma de humano.

Pero este capítulo no se trata de mi vida, sino quizá se trate precisamente de la tuya y sólo busco compartir reflexiones de mi propia vida para que apoyen la Nueva Conciencia que te estoy sugiriendo para vivir lo que hoy sé que es el verdadero éxito en la vida. Te invito: que despiertes y surja en ti una Nueva Conciencia: Te recomiendo ampliamente que te empieces a relajar sobre tu futuro y sencillamente "te dejes" impulsar en la dirección que Dios tiene para ti en sus majestuosos planes. Eso es dejarte fluir.

Ya cuento en años el tiempo donde yo he sentido esto claramente. Me ha surgido una comprensión interna de que estaba siendo impulsado hacia determinada dirección y yo solamente participo, ejerciendo mi libertad, con la voluntad de seguida. En mi secundaria incluso en mi preparatoria y primeros años de universidad, puedes apostar a que no sabía que me iba a convertir en conferenciante motivacional y escritor. Y más, en esa época, ni siquiera sabía que existía esta carrera de conferenciante motivacional! Y hoy sé que los hilos se estaban tejiendo desde entonces y quizá desde mucho antes de nacer.

Dios nos guía. Si de preguntar se trata, hay que preguntarle al escritor de la historia, y no al lápiz. Dios es el escritor, deje que entrara a mi corazón y hoy soy verdaderamente feliz Dios nos pone caminos clarísimos que cuando lo seguimos haciendo de lado nuestra testarudez por seguir los nuestros, todo marcha bien. Bueno, esto es todo Te lo quería decir. Dios te ama, a ti y a todos también" Querido lector, lectora, éstos son de los momentos en donde me emociono casi hasta las lágrimas de saberme dentro de un plan.

Quiero invitarte a descubrir una de las verdades que llegaron a mi vida en días muy recientes, llegó rotunda, llegó contundente, llegó con la fuerza de la verdad que se sabe en el mismo instante en que se descubre. Aquí está para ti: "La tarea más importante de tu vida, jamás te será asignada". Aquí no hay metas que alcanzar, objetivos que lograr para alcanzar el éxito, aquí en el verdadero éxito de la vida, sólo se necesita abrir la puerta de nuestro interior y observar que ahí hay ya un destino. No hay nada que buscar afuera. No hay que obedecer las recomendaciones de los otros, incluso de buena fe, para alcanzar el éxito. No, nada de eso. Tan sólo hay que abrir nuestro corazón y sentir el divino sentido que se nos ha puesto en él desde mucho antes de nuestro nacimiento. Hoy tengo la idea de que cuando el ser humano nace, en ese instante ya viene depositada en su corazón la misión para la que bajó a esta Tierra. Descubrir esa misión te hará hacer cosas que nadie te asignará, nadie, ni maestros, ni padres, ni mentores, ni nadie en absoluto. Es algo que surge de ti. Proviene de tu yo interior, de tu espíritu. Y cuando empiezas a hacer esto, comprendes perfectamente esta Nueva Conciencia: "La tarea más importante de tu vida, jamás te será asignada". Es algo que viene de dentro de ti.

Somos muchos los que ya hemos entrado a esta dimensión donde emprendemos acciones que nadie nos las ordena, realizamos actos que nadie nos recomendó, simplemente hacemos y lo más impresionante -por lo menos como me pasa a mí- es que lo hacemos con un altísimo grado de compromiso, como si en ello se nos fuera la vida. Nadie te presiona, nadie te pone fechas límites de entrega, nadie te vigila, pero tú sientes toda esta presión. Vamos más allá, dejamos de hacer varias cosas que otros nos recomiendan por hacer la tarea más importante, algo que nadie nos dijo hacer y proviene de nuestro corazón. Así llegué a ser conferenciante y escritor de superación personal. Así han llegado miles a vivir en su propio paraíso terrenal. Obedeciendo a la manifestación divina que todos llevamos dentro.

Por favor, date el tiempo necesario para saber si lo que haces es tu tarea más importante. Quizá disfrutes enormemente ayudar a alguien en sus tareas, y ese espíritu de ayuda es real, es tu tarea a la vez, así gozarás enormemente el saberte colaborador de alguien, sabrás lo importante y trascendente que es tu trabajo. Quizá disfrutes al imaginarte escribiendo música, y si dejas muchas otras de tus tareas por escribirla, fluirá a través de ti una gran sensación de plenitud y seguridad mientras lo haces. Ahí es donde la seguridad y alegría se encuentran.

No copies modelos de éxito que pueden venderte agencias publicitarias, revistas, libros, programas de televisión, modas. No. Comprende que todas estas vías de comunicación eligen un "modelo de éxito basado en el ego". Eso vende. Lo único que les interesa es precisamente eso, vender. Si sigues estos modelos, ellos cumplirán su objetivo y tú acrecentarás tu ego. El éxito es una experiencia tremendamente personal que no debe estandarizarse en conceptos aplicables a todo el mundo. A estas alturas de tu lectura, ya debes estar convencido de esto. Tu éxito no depende de las metas que te sugieran alcanzar o del estatus al que conviene llegar adaptando cierta imagen. Tu verdadero éxito en la vida es tu propia experiencia al dejar que lo que llevas dentro surja y te guíe.

La creencia limitante: Los sueños son una cosa y la realidad es otra. Ésta es una de las creencias que tenemos más arraigada, pero que no es verdad. Fuimos entrenados desde niños a creer que los sueños son algo irreal y que todo lo que percibimos en estado de vigilia (despiertos) es lo real. Hoy sé que esto no es así. Los sueños son una continuidad de nuestra realidad durante la vigilia y a miles nos marcan lineamientos en nuestra búsqueda espiritual.

Aquí no quiero sugerir el mundo de la interpretación de los sueños desde el punto de vista psicoanalítico o de alguna otra forma de análisis onírico. Lo que aquí te quiero proponer es que, con voluntad, se puede llegar a estar consciente de que estamos soñando. Observamos el sueño al mismo tiempo que lo estamos soñando. Esto es un sueño lúcido, en el que se pueden percibir perfectamente diferentes estados de conciencia y diferentes niveles de realidad, pero todo es real. Lo que uno ve, con quien uno dialoga, los temas que se tratan, son información en extremo valiosa que nos indica caminos a seguir, momentos a valorar, acciones que evitar. Cualquiera que haya vivido lo que aquí estoy diciendo puede asentir y confirmar esta verdad. Si no pones atención a tus sueños creyendo que éstos no son realidad, entonces es normal que no creas lo que te estoy diciendo. El ser humano sólo puede alcanzar a ver lo que primero cree. Hay que creer para ver. Y una vez que tú eliminas de tu vida la creencia de que los sueños sólo son manifestaciones de residuos diurnos de nuestra actividad sin significado ninguno, y permites albergar la Nueva Conciencia de que los sueños sí son la realidad de otra dimensión donde tú también te encuentras, éstos se transforman en una mágica aventura que vives todas las noches. Esto es verdaderamente fenomenal.

Uno se alcanza a dar cuenta de que coexiste en esta 3a. dimensión y al mismo tiempo en otras muchas y uno puede alcanzar a darse cuenta cómo una dimensión afecta a la otra. Y algo más hermoso todavía: uno puede alcanzar a dialogar con otros seres espirituales de otras dimensiones. Muchos de ellos identificados corno maestros cósmicos que están contigo en todo momento; pero que muy pocos han logrado identificar. Hoy sé que existen y sé corno funciona su guía. Esto no es nada relacionado con esoterismo o con áreas paranormales del conocimiento humano; es la vida que te dos llevamos normalmente. La única diferencia es que unos han despertado para ver y otros siguen dormidos en creencias limitantes de su pasado. Si quieres despertar, si quieres hacer surgir en ti una dimensión de realidad mucho más emocionante a la que estás acostumbrado, permite en ti una Nueva Conciencia.

Cuando te vayas a dormir, en lugar de acostarte y esperar inconscientemente ser vencido por el sueño, ahora acuéstate con toda conciencia de que estás entrando a otro lugar. Igual de real que el mundo de tu vigilia, pero tremendamente distinto. Es permitir que tu conciencia se dé cuenta de tu entrad: al mundo onírico. Esta recomendación que te hago es un primer gran paso para tener un sueño lúcido. Si le practicas durante una semana, verás que los resultados de la calidad de tus sueños te sorprenderán a tal magnitud que empezarás a creer por convicción propia lo que hoy te digo. Cuando llegue el momento en el que puedas entablar un diálogo llano y claro con alguien que murió hace tiempo y no sientas nostalgia sino alegría, comprenderás por qué me emociona compartir esto.

Debes hacer un esfuerzo por capturar los datos de tu sueño. Desde lugares, personas, colores o lo que tus maestros cósmicos te señalen. Yo, desde hace años, he recibido mensajes tremendamente claros. Para conservar la información que se nos puede dar a través de los sueños, tengo una grabadora de reportero junto a mí. Lo que he llegado a grabar, al escuchado al día siguiente, juro que no es normal. Números, calles, personas, ideas, conceptos, silogismos de una gran conclusión y hasta textos casi Íntegros que hoy conforman partes de mis libros. Hoy te comparto a ti lo útil que puede ser. Cuando la uses te sorprenderá. Hoy incluso, gracias a que las agendas electrónicas incluyen una grabadora de voz, también sé que se puede soñar despierto y cuando viajo, en el auto, caminando, al final de una comida, en fin, en miles de lugares y circunstancias, he podido grabar lo que se me ha dicho con gran sorpresa para las consecuencias que me ha generado. A todos se nos habla. Hay un "Morfeo" que se nos aparece en sueños y nos da indicaciones. Por favor, haz esta prueba y, si te es posible, envíame tus comentarios al correo electrónico que está al final de este libro. La retroalimentación que nos podemos brindar nos puede ayudar a seguir creyendo en Nueva Conciencia.

Darse cuenta de la información que recibimos en sueños hace más emocionante la vida y más real tanto la vigilia como el mismo sueño. Carlos Castaneda en su libro El Arte de Soñar escribe: "La tercera puerta de los sueños se alcanza cuando te encuentras en un sueño, contemplando a alguien que sueña. Y ese alguien resulta ser tu propia persona". Es un estado de conciencia en donde mi yo físico es observado por mi yo espiritual y así se es consciente de lo que sucede en el sueño.

Esto puede implicar un cambio radical en cuanto a lo que tú sabes o te han enseñado de los sueños, es un mundo nuevo, es un mundo donde se te permite soñar despierto y se te permite impregnar tu vida de vigilia con la magia de la conciencia soñadora.

Con esto, concluye mi lista de las siete creencias limitadoras para acceder a la conciencia espiritual de tu ser. En cada una de ellas te he dado mis recomendaciones de Nueva Conciencia con el único fin de compartirte estrategias claras y de aplicación inmediata para que decidas dar este primer y apasionante paso hacia una vida de verdadero éxito.

No quiero que sientas enojo ni culpa ni resentimiento en cuanto a lo que te enseñaron a creer. No quiero que sientas que estás o estuviste mal. Todos pasamos por lo mismo y sólo es cuestión de evolucionar. Todas las creencias que en su momento sirvieron de referencia en tu vida, aún las basadas en un tremendo ego, fueron necesarias para el momento que te tocó vivir por designio divino. Hoy sólo se te presenta la opción de dar un paso adelante. Quiero recomendarte que des las gracias por todas las creencias que albergaste durante años y que con esa manifestación de amor, las dejes pasar para dar lugar a otras nuevas. Haz conciencia de la magia que hay en esta invitación a cambiar. Incluso, este libro lo tienes ahora mismo en tus manos como evidentísima manifestación de tu búsqueda espiritual. Por algo llegó a ti. Si analizas la forma en que este libro llegó a tu vida, si analizas paso por paso, te quedarás boquiabierto si alcanzas a ver la enorme cantidad de circunstancias que necesitaron tejerse para que así sucediera.

Ahora, ¿a dónde puedes entrar si sabes a ciencia cierta que te limitaba creer que mucho y más es mejor?
  • la culpa de lo que vives ¿la tienen los otros
  • ser idealista es ¿no ser realista? 
  • ¿sólo hay una existencia y es física?
  • ¿somos independientes y distintos de los demás?
  • ¿las metas y los objetivos son necesarios para el éxito? 
  • ¿los sueños son una cosa y la realidad es otra?

Hoy te digo: el lugar a donde puedes entrar es a un dichoso espacio de tu ser dónde vives con paz y en armonía, donde tu espíritu se manifiesta, donde tu alma rebosa de felicidad. Un lugar a donde todos estamos llamados. Un lugar donde cada quien entra "en su momento". Ojalá que este capítulo te ayude a iniciar tu momento. Si es así, con un gran entusiasmo podrás darte cuenta de que puedes ir ...

Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 288 Volumén 2: Liberándonos del Sufrimiento

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