jueves, 16 de octubre de 2014

¿Sabes cuál es el planeta regente de tu signo y cómo influye en tu personalidad?

El planeta regente determina aspectos importantes de tu forma de ser y de actuar. Paula González te ayuda descubrir cuál es el tuyo, según tu signo.

Aries se rige por el planeta Marte, logrando obtener de él mucha energía física y una gran iniciativa que aplica cada vez que en su camino lo considera necesario. Este planeta se asocia al Dios de la guerra griego Ares, al cual se le rendía tributo antes de ir a la guerra, y que los romanos absorbieron posteriormente llamándolo Marte. Se relaciona con el desarrollo del lado masculino, de la determinación y la capacidad de lograr metas. Tiende a regir el sistema muscular. Produce intensos impulsos sexuales, y a veces incita al ariano a ser agresivo, decidido, rápido, un poco grosero, pero muy dinámico y poderoso.

Tauro se rige por el planeta Venus, del cual obtiene hermosos dones como la armonía, y la tendencia al amor. Este planeta se asocia a la diosa griega Afrodita, que regía el amor físico y sexual, además de la belleza y la atracción. Posteriormente los romanos la llamaron Venus y la asociaron al amor ideal familiar y la atracción física. Se relaciona con todas las demostraciones de afecto, además de las relaciones personales, el lado femenino de nuestra naturaleza, el arte y también la moda. Tiende a producir mucha seguridad, hace generoso al taurino, le infunde apego, posesividad, exceso de sentimentalismo y a veces celos sin sentido.

Géminis se rige por Mercurio, que le confiere dotes para la comunicación y una gran capacidad mental y física para utilizar siempre que lo desee. Este planeta se asocia al dios griego Hermes, mensajero del Olimpo y dios de los viajeros. Los romanos lo nombraron Mercurio, y le celebrarían el invento de la lira, además de admirarlo por ser un extraordinario atleta. Se le vincula con todas las dotes intelectuales, al desarrollo de la percepción, a la búsqueda de la razón y el conocimiento, hace que el geminiano sea versátil, amante de las discusiones, y un excelente comunicador.

Cáncer está regido por la Luna, que permite el desarrollo de la simpatía, la intuición, las emociones y el instinto. Este planeta (así es considerado por la astrología), se asocia a la diosa griega Artemisa, diosa de la caza y protectora de la naturaleza, que los romanos llamarían más tarde Diana la cazadora. Tiende a producir el desarrollo del comportamiento intuitivo, y sobre todo a que se dé de forma constante en el canceriano un comportamiento natural y honesto. Permite un fuerte desarrollo de las emociones, y rige el sistema digestivo. También los hace volubles, estrechos de miras, a veces poco confiables, pero con un gran desarrollo de la imaginación.

Leo está regido por el Sol, produciendo en el nativo un gran desarrollo de la expresividad y la inteligencia, así como una fuerte vitalidad. Este planeta (así es llamado en astrología) está asociado al dios griego Apolo, dios de la luz y el sol, así como de la verdad y la profecía. Fue adoptado por los romanos casi sin cambio, salvo en algunos lugares que le llamaban Febo. Permite que el leonino desarrolle generosidad, intensidad en su forma de amar, el convertirse en un ser magnánimo, lo hace creativo, desarrolla su autoestima (que a veces podría llegar al punto de la ostentación).

Virgo está regido por Mercurio, haciendo que este nativo sienta un fuerte deseo de comunicarse tanto mental como físicamente con su entorno. Este planeta está asociado al dios Mercurio de los griegos y Hermes de los romanos, que regía las comunicaciones, la música a través de las cuerdas, y cuidaba a aquellos  que emprendían viajes. Su función primordial es permitir que virgo pueda desarrollar todas sus capacidades mentales e intelectuales, haciéndolo muy inteligente y creativo; lo incentiva a desarrollar gusto por la vida social, lo hace ingenuo pero muy dulce, pero también logra desarrollar en él la crítica, el nerviosismo y mucha tensión.

Libra está regido por Venus, lo que da a su nativo dones como la belleza (tanto interna como física), lo vuelve un amante perfecto y desarrolla el deseo de perfección. Este planeta se asocia a la diosa griega del amor Afrodita, que fue luego de los romanos con el nombre de Venus, y se le atribuyeron la belleza y la pasión. En el librano desarrolla una especial predilección por la búsqueda del amor perfecto, el deseo de perfección en sus labores, gran diplomacia y mucho tacto, un gran desarrollo de la pasión y un fuerte deseo por lograr metas casi inalcanzables; sin embargo también lo hace algo descuidado, indeciso y a veces un poco dependiente.

Escorpio está regido por Plutón, que le otorga al nativo la capacidad de cambiar,  mutar, y desechar lo que le incomoda. Este planeta se asocia al dios griego del inframundo y la muerte, Hades, llamado después por los romanos Plutón, quien era el más temido y más respetado en el mundo de los hombres. Suele desarrollar en escorpio una fuerte tendencia a sentir emociones muy fuertes que tiende a ocultar, lo impulsa a superar obstáculos, a luchar por sus deseos y anhelos, pero también puede convertirlo en un gran crítico, introvertido y a veces cruel.

Sagitario está regido por Júpiter, obteniendo el nativo grandes dotes intelectuales, capacidad física y un fuerte deseo de crecimiento. Este planeta se asocia al dios padre de los griegos, Zeus, que los romanos llamarían Júpiter, que bendecía a los guerreros en las luchas y cuidaba de ellos para que pudieran regresar a sus familias; era quien castigaba o recompensaba, y su arma era el rayo. El sagitariano recibe el don del aprendizaje y la capacidad de relacionarse con diversas culturas, aprendiendo con facilidad los idiomas; lo vuelve optimista, leal y justo, pero también demasiado sensual, despilfarrador y presuntuoso.

Capricornio está regido por Saturno, que le brinda al nativo estabilidad emocional, un fuerte autocontrol y le muestra sus limitaciones. Este planeta se asocia al dios griego Crono, que se llamaría luego en Roma Saturno, y que regiría la agricultura y la cosecha. Produce en el capricorniano mucha perseverancia y voluntad para conseguir un objetivo, lo hace tenaz y práctico, cauto y sumamente reservado, pero en lo negativo lo vuelve egoísta, estrecho de miras y muy cruel.


Acuario está regido por Urano, que produce en el nativo una fuerte tendencia a los cambios, a la revolución y a sentirse a veces muy perturbado. El planeta se asocia al dios griego Urano, que regía el firmamento, que sería en teoría el padre de la gran mayoría de los dioses, y que fue destronado por Zeus, quien al cortar sus partes íntimas y caer su sangre al mar dio nacimiento a Afrodita (Venus). En el acuariano provoca una fuerte tendencia a los excesos, depresiones nerviosas, inestabilidad emocional, crea un gran deseo por explorar el mundo y el espacio, lo hace original, versátil y muy independiente, pero también puede producir extravagancia, rebeldía y perversión.

Piscis está regido por Neptuno, que le entrega al nativo sueños, anhelos, idealismo, y a veces tendencia a vivir en la irrealidad. El planeta se asocia al dios griego Poseidón, que luego sería llamado por los romanos Neptuno, y regiría los mares, los lagos, los ríos, en fin, el agua, y su arma es el tridente. Al pisciano lo convierte en un ser especial frente al amor, lo hace perseguir imposibles, soñar, intentar, lo vuelve sensible y afectivo; desarrolla el deseo de trasladarse y prosperar, pero también le produce una fuerte tendencia a vivir en la irrealidad y lo convierte a veces en un ser huidizo y demasiado idealista.

Fuente: Publimetro

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