jueves, 19 de diciembre de 2013

Reflexión de Fin de Año 1/6

"Hay cuatro cosas que ponen al hombre  en acción: interés, amor, miedo y fe..."

Napoleón Bonaparte

Estamos cerca de terminar el año, son días de balance, son momentos de balance en las empresas, se dedican a consolidan sus cifras, evaluar sus resultados a ver que sucedió durante el año y valdría la pena que en plan de reflexión a nivel individual, así como lo hacen corporativamente muchas organizaciones pensáramos como nos fue en éste año, como pensamos que nos va a ir el año próximo pero sobre todo revisar lo que dejamos o que realizamos el presente año.

Una metodología para no perdernos dentro de nuestros deseos y nuestros pretextos personales, se deriva básicamente si al principio de año sabíamos que queríamos,  si empezamos a reflexionar si lo logramos ó no, pero si no sabíamos lo que queríamos,  no podemos evaluar contra nada.

Hay personas y espero que tenga muchos amigos que sí tuvieron una visión de lo que querían lograr éste año y ojalá muchos otros no estén en la situación de que ya se acabo el año y es más ¡les urge¡ qué se acabe el año porque creen que les va a cambiar su situación en enero 1  del año nuevo al minuto uno para que se acabe lo mal que les fue éste año y que se va a mejorar su vida por arte de magia, entonces la euforia las uvas, la sidra de esa noche es un canto a la alegría porque se imaginan que simplemente por el echo de haber pasado una noche más, el mundo les va  a cambiar, la suerte les va  a sonreír y su vida se va a transformar.

Esto me lleva a pensar que hay dos tipos de felicidad en éstas épocas:
Los que están muy contentos en estas fechas y las que vienen porque se acaba el año porque no lograron hacer porque ni siquiera tenían una lista ó al menos una idea clara de lo que querían hacer, entonces la conciencia les apresura a que se termine el año.

Y otros porque si tenían metas por realizar y sí lograron parte ó todo lo que querían hacer.
A fin de año el 50% de la reflexión es lo que yo quería hacer y el otro 50% son las justificaciones de porque no lo pude hacer, entonces son los arrepentimientos de fin de año, pero si es interesante ver que hay muchas personas que parece ser que resucitan precisamente estos días como si empiezan a reencarnarse porque con los olores de los licores, las posadas de Diciembre se empiezan a reanimar, a vivir intensamente el período de posadas y luego a inicio del próximo año empiezan a morirse poco a poco con resurrecciones de fin de semana y esto se debe a que fin de año debería ser motivo de una reflexión muy profunda yo sugiero dedicarle un día antes que termine el año un día a analizar que fue lo que hicimos éste año porque en el fondo significa para los que hemos llegado felizmente al fin de éste año que tenemos un año menos de vida, indiscutiblemente todos estamos más cerca de la muerte, es un año menos a nuestra existencia y lo más importante es que hicimos éste año, el único recurso que poseemos los seres humanos es el tiempo con que disponemos por eso se dice sabiamente que Dios perdona pero el tiempo no, entonces lo que dejamos, ó no dejamos de hacer pues los únicos responsables somos nosotros mismos, entonces hay que sacar nuestro balance, hacer un análisis minucioso, detallado de que era lo que verdaderamente yo desearía ser.
Sugiero que tomemos papel y lápiz y con la mayor sinceridad posible nos contestemos por escrito las siguientes preguntas:
  1. ¿Realmente que fue lo que agregue a mi vida?
  2. ¿Qué fue lo que agregue como ser humano?
  3. ¿Qué pude dar de lo que debería haber dado a los demás?
  4. ¿Qué alcancé en relación a lo que establecí como mis metas en diciembre de 2005?
  5. 5¿Qué dejé de hacer?
  6. 6¿Qué logré que no estaba planificado?
  7. ¿Qué cambió en mi manera de pensar?
  8. ¿Qué se modificó en mi manera de expresar mis sentimientos?
  9. ¿Cómo se transformó mi conducta?
  10. ¿Qué personas fueron claves para mi vida interior/espiritual/emocional este año?
  11. ¿Qué personas contribuyeron a mis logros materiales/profesionales este año?
  12. ¿Cuáles son las tres cosas que más me gustaron de este año?
  13. ¿Qué cosas/acciones/personas/condiciones me ayudaron a lograr esto?
  14. ¿Cómo puedo mantener el ritmo interno para repetir logros similares?
  15. ¿Cuáles fueron los tres momentos más difíciles?
  16. ¿Qué cosas/acciones/personas/condiciones generaron estos momentos difíciles?
  17. ¿Qué puedo cambiar en mí para evitar que estos momentos se repitan?
  18. ¿Cómo estuvo mi balance intelectual-emocional-físico-espiritual-material?
  19. ¿Dónde estuve más fuerte y dónde más débil?
  20. ¿Dónde deseo concentrarme este año para lograr equilibrio?
Es muy importante que al realizar estas preguntas las hagamos con una actitud positiva y proactiva, celebrando los aspectos fuertes y visualizando los fracasos como oportunidades de aprendizaje, los errores como oportunidades de mejora y los problemas como oportunidades de éxito. Es clave el tomar conciencia de que estamos en un proceso donde nada es definitivo, donde el pasado no es garantía del presente y mucho menos del futuro. Uno de mis maestros de Tai Chi me comentaba con sus sabias palabras lo que mucho hemos leído en la literatura Zen: “Cuando te estoy hablando, mis palabras son parte del pasado”, “sólo puedes actuar en tu aquí y ahora...concéntrate en cada inspiración y en cada exhalación que realizas, así podrás pensar, sentir y actuar en la dimensión cierta para cambiar lo que quieras”.

De manera que, sea en tu vida personal, en tu familia, en los negocios o en tu vida social y comunitaria, piensa, siente y actúa con plena convicción de que todo puede mejorar con tus elecciones, con tus decisiones, por lo que es determinante el dar ese vistazo al pasado para saber el cómo actuar en el presente, visualizando un año nuevo pleno y abundante.
¿Realmente soy mejor que en Enero pasado? Y ahora que estamos terminando el año reflexionemos y contestemos la pregunta:

¿Realmente que fue lo que agregue a mi vida?
¿Qué fue lo que agregue como ser humano?
¿Qué pude dar de lo que debería haber dado a los demás?

Sugiero haga lo siguiente:
Observen sus manos, nuestras manos son una verdadera maravilla de la ingeniería, de la creatividad y del diseño, las manos es algo que se ha tratado de imitar a través de robots, de las manos han surgido del ser humano las obras más grandes que hay en la historia, un Leonardo Da Vinci, un Bonaroti ó una persona que intento hacer un descubrimiento científico, inventar cualquier avance vemos que las manos han sido el medio fundamental para hacer verdaderas obras de arte.

Las manos muchas veces no las apreciamos hasta el día que nos quebramos una ó el día que la tenemos enyesada nos damos cuenta de la importancia de tener una mano, imagínese si no ha pasado por la experiencia la vida diaria sin una mano, esto es muy complicado, esto es decir que la vida se complica enormemente, vestirnos, manejar, hacer lo cotidiano.

Esta reflexión nos lleva  a pensar la siguiente pregunta:

¿Qué ha salido de sus manos éste año?
Las manos han sido diseñadas para crear, para dar ternura, han sido diseñadas para dar paz, para dar felicidad, para dar una palmada, para dar consuelo, vean sus manos pero de verdad véanlas y analicen si de verdad sus manos han ofrecido esa calidad que deben salir de sus manos de un ser humano y en este momento piénsenlo si las utilizamos para dar reconocimiento a un hijo, para dar una caricia a su pareja, para estimular a nuestros compañeros.

Continuará...

Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 112 Volumén 2

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