sábado, 28 de diciembre de 2013

Ley de Atracción: Si estás enfermo...

Si estás enfermo

Si actualmente padeces una enfermedad, entonces yo te recomendaría que sigas con tu doctor, que continúes con tu tratamiento, y con todo lo que indica tu programa de recuperación, ya que hay una manifestación de enfermedad en el plano físico que hay que curar también en el plano físico. Las tarea pendiente ya que, sin duda alguna, ahí comenzó tu enfermedad, es donde están tus creencias. Pero no tiene sentido revolver las aguas hasta que nuevas creencias y nuevos cambios de vibración se encuentren ocupando con fuerza su lugar.

Por siglos nos hemos aferrado a la doctrina de que causa y origen de TODO esta fuera de nosotros, para que se entienda claro todo es que pensamos que la oportunidades, la riqueza, la felicidad, el amor, ganar dinero, bueno hasta Dios esta fuera, esta estructura de pensamiento de estar enfocados hacia el exterior, es la causa de tan pobre valoración nuestra como seres humanos, carentes del poder para cambiar lo que vivimos en el exterior, dependientes sólo de algo que está fuera de nosotros mismos puede mejorarnos, así que hasta que aprendamos a sobreponernos a esta arcaica y tonta creencia limitante, no sólo mejorará nuestra autoestima, sino que encontremos la conexión a nuestro guía interior a Dios dentro de ti. Esto por si sólo desde luego que provoca transformaciones en la vida de cualquiera que lo acepte. La ley de atracción es parte de este mecanismo que no tiene que ver con religión, sino con la energía con la que funciona tan perfectamente el Universo, y Tú eres parte de él, si no lo sabes en tu cuerpo hay polvo de estrellas, ¡eres parte de esta mágica creación¡ No estas aquí por casualidad, ni para sufrir, sí crees eso adelante, nada lo impide que lo logres, pero si estas leyendo este material es porque algo dentro de ti te ha atraído a leer esto, evita pensar en la suerte la coincidencia, somos seres creadores reflexivos y este material pretende que entendamos cómo usarlo.

Regresando específicamente al tema de salud nuestra vieja forma de pensar en exteriores, te indica que vayas a buscar asistencia médica, y después que una medicina te cure; esto puede ofrecer posiblemente una cierta medida de recuperación. Esa recuperación puede ser mínima o inestable, en el mejor de los casos, porque si los pensamientos y el flujo de energía no cambian, la enfermedad original, o algo peor, regresará. Le doy gracias a Dios de ser testigo de recuperaciones de personas que yo he visto que trascendieron a los más pesimistas diagnósticos médicos, ó dejar de usar lentes por propia voluntad después de 30 años de usarlos, me consta. Si quieres ahondar en el tema te recomiendo “Curación Cuántica de Deepak Chopra”, ó “Mente sin tiempo, cuerpos sin edad” del mismo autor y también el celebre libro de Louise H. Hay “Tu puedes cambiar tu vida”. Pero por ahora, sigue con tu doctor.

Grábatelo por favor. No nacimos para enfermarnos no se infelices, esto es otra vieja creencia limitante; estamos diseñados para vivir 106 años en condiciones de funcionalidad aceptables, envejeciendo 1% a partir de los 30 años como lo expone Deepak Chopra. Pero las estadísticas demuestran que el mayor número de infartos ocurre entre los 50 y 54 años ¡esto es media vida del diseño! Ni siquiera es en las etapas altas de vejez. Ya te imaginaras la respuesta: Algo tiene que ver con la satisfacción y logros de media vida. Es resultado de lo que hemos hecho con nuestra libre decisión de vida y desde luego la baja energía vibracional.

Si durante la primera parte de nuestras vidas hemos vivido como nuestro exterior nos dijo, (familia, escuela, religión, amigos, vecinos, sociedad, etc...) ¿No crees que ahora tenemos la oportunidad conciente y el derecho de vivir como queramos para lograr una vida más plena?. No lo tomes como un dogma de mi parte, pero ¿y que tal si la promesa de un cambio interno te trae otra vida?, al menos yo en tú lugar lo intentaría, por que no hay nada que perder, más que cosas viejas y si mucho por ganar, demasiadas. La razón más poderosa de no lograrlo, no es por lo que nos falta saber, sino por nuestras viejas creencias que no podemos dejar.

Sin embargo si estás enfermo, te pido que trates de aceptar desde de lo más profundo de tu ser que toda enfermedad es reversible. Aunque probablemente no hay tarea más difícil en este mundo que tratar de sentirte con el ánimo elevado cuando estás físicamente mal, no sólo es posible, si no que se ha hecho muchas, muchas veces.

Norman Cousins lo hizo. El un famoso editor de libros americano, que estaba muriendo de cáncer, declaró: "No puedo negar que me estoy yendo", y decidió pasar el tiempo riendo constantemente. Sabía instintivamente que si lograba revertir las frecuencias en su cuerpo, éste se curaría por sí mismo. Así que, desde su cama de hospital, vio sólo películas divertidas, sólo leyó libros graciosos, pidió a sus amigos que le contaran chistes y así se curó solo, completamente, del cáncer que había invadido a su cuerpo. Entonces escribió un libro acerca de ello. Tengo que reconocérselo. Es un alma comprometida y un maestro.
La recuperación de Cousins es un ejemplo de primer orden de lo que estamos hablando aquí: que no son nuestros genes, nuestros hábitos sexuales, ni de la ingesta de carnes malas, ni siquiera de nuestra exposición a la infección, la raíz de nuestra enfermedad. Una persona conectada, que fluye energía de fuerza vital a través de su cuerpo, nunca, jamás, puede ser afectada por esas cosas. Lo que causa la enfermedad es el cuerpo exánime, el rechazo a la Fuente de la energía vital, tan decisiva para la salud y el bienestar.

Ahora, obviamente, la cosa más espontánea que hacemos cuando nos ataca una enfermedad, sobre todo alguna que consideramos grave, es lanzarnos a la acción, correr a un doctor y no apartar en ningún momento nuestro pensamiento de esa condición. Estamos asustados y, desde luego, así es como reaccionamos. Y sin embargo, con nuestro constante enfoque negativo en la enfermedad, nos estamos alejando del ingrediente más importante de que disponemos para invertir la mala condición: el poder curativo de nuestras frecuencias más elevadas.

Ver capítulos anteriores del Taller de Autoestima
Del Taller de Autoestima de Juan Carlos Fernández. Capítulo 101 Volumén 2: Tu Cuerpo y Vida. Ley de Atracción

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